Schakleton

EL ESPIRITU EXPLORADOR DE SHACKELTON Y SU APROXIMACIÓN AL SIGLO XXI (PARTE I de V).- LA COMPETENCIA «HUMOR» COMO PIEDRA ANGULAR DE LOS EQUIPOS

Han pasado más de cien años desde que Shackelton y su equipo de valientes, realizaron la hazaña/expedición para atravesar el continente helado de la Antártida y que en muchas de sus facetas, no ha sido superada a día de hoy. Aunque realmente no consiguieron su objetivo; volvieron todos y aprendieron cosas que la historia nos ha legado y muchas de ellas son de gran aplicación en nuestro entorno organizacional en el siglo XXI.

Hace sólo 20 años que nuestra empresa CASMA/ETICAL CONSULTORES se dedica a los temas relacionados con la consultoría de Recursos Humanos . Nuestro lema es sencillo, pero de permanente y vigente actualidad.-«Las personas marcan la diferencia» . Sin duda Shackelton y sus hombres marcaron una gran diferencia al actuar como una verdadera piña ante situaciones de tal dureza, que nos cuesta imaginar si las comparamos con nuestro día a día, por muy duro que a veces nos parezca.

Bajo mi punto de vista y a pesar de haber transcurrido más de cien años desde la hazaña de Shackelton y su equipo; los valores y comportamientos (conductas contrastables) que pusieron en práctica a lo largo de su tormentoso y largo viaje (Desde el 1 de Agosto de 1914 hasta el 30 de Agosto de 1916), siguen siendo de gran interés para el mundo de las organizaciones/empresas de nuestros días, porque si los practicamos nos ayudarán a conseguir nuestros objetivos, tanto personales como profesionales.

Me resulta curioso saber que según la información que nos ha llegado a través de la documentación de la época, la primera «competencia» que Shackelton pedía a los miembros de su tripulación, era el HUMOR y así lo publicó en el anuncio que puso en el periódico para seleccionar a sus hombres. No hay nada peor que trabajar con gente «triste», en entornos tristes y Shackelton lo sabía. Por eso puso la piedra angular en buscar gente «optimista y alegre» y el tiempo le dio la razón. Cuando tuvo que tomar la decisión forzada de convertir su barco «Endurence» ( Nombre adoptado del lema familiar.- » Por la resistencia venceremos».- «By endurence we conquers» ) en una «residencia de invierno», la tripulación no sólo lo aceptó y adaptó el barco atrapado por el hielo, para que fuera lo más cómodo y confortable posible tanto para ellos, como para sus perros; sino que ante esa situación de extrema dureza, tomaron la decisión de organizar una vez a la semana fiestas de disfraces y campeonatos de futbol y otras disciplinas con temperaturas de -30/40 grados. La clave estuvo probablemente en que ante la peor noticia que puede recibir el Capitán de un barco, Shackelton tomó la decisión de ocuparse más que preocuparse y consiguió que su tripulación le acompañara y en muchos casos, le sorprendiera con mayores dosis de entusiasmo que las que cabía esperar. Pero el primero en dar ejemplo y en «crear un nuevo objetivo» con el que entusiasmar e ilusionar a su equipo, fue él.

Conclusión.- Si en algún momento eres responsable de un equipo, ocúpate de seleccionar personas positivas, que generen buen clima en el equipo y sean capaces de sobreponerse a la adversidad no sólo con facilidad, sino arrastrando a los demás hacia el «optimismo inteligente» a través no sólo de lo que digan, sino fundamentalmente de lo que hagan (comportamientos tangibles y perdurables).

Mantener vivos la implicación, el compromiso y el buen clima del equipo es responsabilidad directa del mando o directivo; por lo que no sólo se trata de seleccionar a personas optimistas, sino que deberemos fomentar con nuestro ejemplo el HUMOR en todo momento. El buen clima en nuestro entorno es algo que debemos cultivar, si no queremos que «la tristeza» nos envuelva y nos ralentice en un mundo en el que la «velocidad de cambio» es sin duda un valor imprescindible, porque «el pez rápido se come al lento» y no hay mucho tiempo para regodearse en las penas.

Sin duda la competencia humor no es la única que nos llevará al éxito, pero Shackelton nos enseñó que para su expedición fue prioritaria a la hora de formar un equipo realmente multidisciplinar en el que finalmente hubo desde un fotógrafo a un cocinero, pasando por militares, científicos y por supuesto marinos , pero en el que el optimismo les hizo sobreponerse a situaciones realmente «limite».

Hasta aquí llega mi primera entrega de cinco que tengo planificadas y que iré dando a luz en los próximos meses. Con ellas sólo quiero invitar a la reflexión de cuantas personas lean estas líneas y conseguir en algún caso cambios en los comportamientos con el entorno de sus equipos, para conseguir mejoras tanto a nivel profesional, como personal.

Francisco Rodriguez Márquez
Socio director de CASMA/ETICAL